José Ignacio Martín-Artajo álvarez nació en Madrid el día 14 de abril de
1.904.
Concluyó su bachillerato en Areneros el año 1.919, juntos con los PP.
Abellán, Cobos y otras personas ilustres.
A los 21 años termina la carrera de Ingeniero del I.C.A.I., recordado por
sus compañeros como el número dos de su promoción y como un alumno brillante,
inteligente, laborioso y simpático. Termina la carrera en Junio de 1.925 y el
15 de Julio del mismo año ingresa en la Compañía de Jesús. Sus compañeros
de Noviciado y de estudios recuerdan unánimemente su ejemplaridad, su espíritu
de sacrificio, su ardiente celo, su caridad y su bondad.
1.927 a 1.929: Juniorado; bien dotado para la poesía y humanidades.

1.929 a 1.931: Filosofía en Granada y Oña.
1.931 a 1.933: Maestrillo en el Hogar Español, Liège (Bélgica).
1.934: Diploma de Ingeniero en L'Ecole Superieur d'Electricité de París.
1.934 a 1.938: Teología. Primer año en Marneff (Bélgica) y los tres
restantes en Valkenburg (Holanda), donde se ordena sacerdote el 24 de Junio de
1.937.
El 28 de Noviembre de 1.939, cuando acababa de incorporarse a la docencia el
P. Martín-Artajo, muere el P. Pérez del Pulgar. Pero no fue el P. Martín-Artajo,
sino el P. Rafael, Doctor en Ciencias Exactas, quién recogió los trastos y
luego el P. Mariño, Ingeniero de Caminos. Su frustración fue aún mayor cuando
el P. Doetch, Ingeniero de Minas y número uno de su promoción, se le confiaba
prácticamente la dirección del departamento de Electrotecnia de la Escuela.
Desde entonces el destino del P. Martín-Artajo fue vivir siempre entre
huracanes y tempestades. Su gran personalidad de líder hubo de replegarse, para
circunscribirse a su cátedra de Electrotecnia, reasumiendo pronto también la
Dirección del departamento de Electrotecnia para cuyo cargo no tenía rival.
1.939 a 1.971: Profesor de Electrotecnia en el I.C.A.I.
1.945 a 1.946: Profesor de Electrotecnia en la Escuela de Armas Navales del
Ministerio de Marina.
1.966: Profesor invitado en la Universidad Iberoamericana de Méjico.
Miembro Fellow del American Institute of Electrical Engineers.
Académico de la Academia de Doctores.
Premio García Cabrerizo a la Investigación Técnica.
Medalla de plata (en juicio contradictorio con otros mil inventores) en la
séptima Exposición Internacional de Invenciones y Técnicas Nuevas de Ginebra
(1.978).
CATEDRA:
Sentía más atractivo por la pastoral que por la enseñanza.
El P. Martín-Artajo era un gran madrugador, lo que le permitía dedicar
diariamente tiempo al confesionario y tiempo también al estudio, que empleaba
con alto rendimiento dado su excepcional talento.
Su dominio del francés, inglés y alemán le permitió roturar campo
inaccesible a otros investigadores, introduciendo técnicas avanzadas en la
ingeniería española y elaborando, con la colaboración de sus mejores alumnos,
multitud de libros y artículos.
Las clases del P. Martín-Artajo eran para los alumnos más inteligentes de
Ingenieros Superiores, geniales; para los alumnos de Ingenieros Técnicos,
deslumbrantes; y para todos, relevantes de una gran personalidad científica,
religiosa y humana.
Todo el que le llegó a conocer a fondo, reconoció que su talento era
verdaderamente excepcional.

RELACIONES PUBLICAS:
El P. Martín-Artajo fue un superdotado para las mismas, admitiendo en este
punto, a mi pobre entender, comparación con algunos Presidentes de las grandes
Universidades Norteamericanas (pienso en el P. Hesburh de Notre Dame, por
ejemplo).
Mientras el providencialista Orland jugaba a la lotería, esperando que Dios
lloviera millones para enriquecer su laboratorio, y el infatigable Mariño
creaba no de la nada, pero sí de vigas, tubos viejos y alambre su laboratorio
de Motores, y el sabio Rafael granjeaba el prestigio de nuestra Escuela desde su
silla en la Real Academia, el infatigable Martín-Artajo peregrinaba por Europa
y América tratando de convencer a personas y empresas de que volcaran sus
recursos en nuestra institución:
Encontró recursos para nuestra biblioteca.
Modernizó los laboratorios de Electrotecnia, Resistencia de Materiales,
Maquinas Herramientas y Máquinas Térmicas e Hidráulicas con una ayuda
importante de la República Federal Alemana.
Soñó con adquirir el Cuartel de Conde Duque para ampliar nuestras aulas y
laboratorios.
Diseñó y construyó un nuevo Laboratorio de Máquinas Eléctricas.
El momento cumbre de la actividad febril de este jesuita insigne, fue la
creación de la American Hispanish Technological Fund (A.H.T.F.) en cuya ingente
labor fue apoyado ejemplar e incondicionalmente por su hermano Alberto, Ministro
de Asuntos Exteriores.
El diario YA publicó en primera página la noticia: "Cinco millones de
dólares para el Instituto Católico de Artes e Industrias". Cuando se iban
a hacer efectivos estos cinco millones, en un banquete en el Hotel Waldorf-Astoria
de Nueva York, un viraje de 180 grados de la Embajada Española en Washington
provocó la ruptura del compromiso del los V.I.P. de la industria
norteamericana. Sólo la donación de maquinaria de Ford Motor Co., hubiera
cuadruplicado el valor de nuestros talleres.
Yo tuve en mis manos la lista de esta maquinaria embalada y almacenada en
Detroit, que nunca salió de su lugar de origen.
INVENTOS:
No se trata ahora de hacer un balance crítico de sus inventos. En dos de
ellos concentró su atención en la última década de su vida en el I.C.A.I.:
el motor rotativo y la ampolla SLACKSTONE para preparar Agua Dialítica.
Con gran tesón logró que sus inventos fueran patentados en Alemania, Gran
Bretaña, Estados Unidos, Francia, Italia y España, soñando con que los
ingresos de los mismos llegaran un día a financiar el I.C.A.I.
"In magnis et voluisse sat est", dijo Sextus Propertius y Lope de
Vega en "La imperial Otón": "Las cosas basta intentallas -cuando
son tan grandes ellas- que es imposible acaballas".
El éxito no coronó sus esfuerzos y el P. Martín-Artajo tuvo que renunciar
a la gloria de ser su segundo Director, a la muerte del P. Pérez del Pulgar.
Así llegamos al año 1.981. Su arteriosclerosis había ido poco a poco
avanzando y así vino a convertirse en achaque de inventos, en ese disco rayado
en que nos convertimos al fin de nuestra vida casi todos los mortales, si Dios
no nos lleva antes a su lado.

En los cuatro últimos años de su vida en Alcalá de Henares, le sobrevino
la involución de su mente; pero no de su espíritu. Sus ojos brillaron hasta el
fin llenos de vida revelando una gran alma y una completa resignación, junto
con el dolor profundo del fracaso previo al triunfo final de la fe. Murió
santamente el 13 de Diciembre de 1.984.
Un gran hombre, retoño de una familia cristiana y ejemplar, honra de
Areneros, del I.C.A.I. y de la Compañía.

Antonio M. Arroyo, S.J.
Lo que significa para mí el R. P. Martín Artajo
No he tenido la oportunidad de conocer al Padre Martín-Artajo pero, con la
ayuda del Padre Arroyo, creo que soy una de las personas que mejor lo conoce. El
Padre Martín-Artajo está presente en mi vida todos los días, y no sólo por
ser el fabricante del Sistema
SLACKSTONE II® para preparar
Agua Dialítica que él
inventó.
El Padre Martín-Artajo, utilizando sus amplísimos conocimientos de la
física, y conociendo las consecuencias resultantes de las patologías que
causan los cuerpos cristalinos en el organismo (los cálculos) inventó un
Sistema que 40 años después sigue siendo un elemento fundamental en un campo
en el que el 20% de las patologías renales tienen que ver con los cálculos y
sus consecuencias y sigue ayudando a infinidad de personas, pese a la
indiferencia de unos pocos.
No es un tratamiento agresivo (químico) sino un procedimiento físico
lógico y contrastado, no invasivo, sencillo, no costoso ni molesto y de fácil
utilización, con la gran ventaja de no producir efectos secundarios ni
interacciones.
El Padre Martín-Artajo inició con ello una nueva vía, la de la
farmacología física, que hoy, ya en el siglo XXI, aún no está ni siquiera
explorada.
Ahora, en el siglo XXI, cuando los productos genéricos (de los
que ya se hablaba en España hace 30 años) siguen teniendo numerosas trabas
para su comercialización; ahora cuando un principio activo como Eflornithine
(imprescindible en la enfermedad del sueño, que tiene efectos epidémicos
devastadores en áfrica central) está a punto de desaparecer porque su
fabricación "no es rentable", y ello depende de que tenga un uso
alternativo en el mercado de los productos de consumo (la eliminación del vello
facial en las mujeres); ahora cuando es más rentable curar a una vaca (que
genera enormes beneficios con su carne y su leche) que facilitar retrovirales a
los enfermos de SIDA del tercer mundo, ahora cuando vamos a dejar de ser
ciudadanos para pasar a ser consumidores, ahora me acuerdo todos los días del
Padre Martín-Artajo, ya que sólo soy un hombre del sur del sur.

Daniel J. Yborra Quesada