Definición
La UROLITIASIS o LITIASIS URINARIA se define como la presencia
de cálculos (piedras, arenillas) o conglomerados cristalinos en el interior de
las vías urinarias, desde el cáliz renal, hasta la uretra.
No incluimos las nefrocalcinosis, es decir, las calcificaciones del
parenquima renal.
La COLELITIASIS se define como la presencia de cálculos en el
interior de la vesícula biliar.
La mayoría de los cálculos biliares están compuestos de Colesterol (96%)
en forma de capas, sales cálcicas (3%) y bilirrubina (1%).
La ARTROPATIA ÚRICA (conocida generalmente como GOTA) es la
acumulación de ácido úrico en las articulaciones, cristalizando en las
mismas.
La ARTERIOSCLEROSIS es el endurecimiento de las arterias, producido
por varias causas, principalmente por la acumulación de colesterol, que
en muchos casos va acompañado de una calcificación (acumulación de depósitos
de calcio) que agrava las consecuencias de esta enfermedad.
De cualquier forma, pueden existir calcificaciones o microcalcificaciones en cualquier lugar del organismo: sistema linfático, articulaciones, senos, próstata, ganglios, músculo cardíaco, lágrimas, hígado, boca y dientes, etc.
Por otra parte, cada vez más, existen residuos minerales en el organismo, a consecuencia de medicación, alimentos, polución, traumatismos, etc. lo que hace muy importante la depuración. Esta depuración es, en la mayoría de los casos, vital para poder aplicar otras terapias, y hacerlas más eficaces y receptivas.
Historia
Allí donde se encuentran restos humanos, se pueden descubrir concreciones
urinarias.
El hallazgo arqueológico más antiguo, es el realizado por el Prof. Stephen
Dyson de la Universidad de Wesleyan (U.S.A.), al encontrar cálculos urinarios
en una momia egipcia, fechada hacia el año 2.500 A.C.
Es Hipócrates quien primero habla de la significación de la litiasis, con
sus dolores renales, irradiados hacia adelante, arenillas en la orina y el
diagnóstico de cálculos renales. Al estudiar las complicaciones, insiste en
los dolores violentos que aumentan con el esfuerzo, en la hematuria y la piuria.
Aconseja una terapéutica activa que llega hasta la incisión en la región
lumbar.
Tres siglos más tarde, los trabajos de Celso, marcan una etapa importante en
la historia de la litiasis, con la indicación de la "talla" perineal,
e incisión en la vejiga.
A partir del siglo VII, tras la caída del Imperio Romano, la cirugía, como
otras ramas de las ciencias, pasa a manos de los árabes. Mohamed Rhazes estudia
la naturaleza y composición de los cálculos, de los que observa numerosos
tipos. Aplica las primeras normas dietéticas y aconseja la administración de
diuréticos.
Avicena, persigue la disolución de los cálculos en la vejiga, enumerando
gran cantidad de sustancias, algunas complejas y raras, como cenizas de vidrio,
cenizas de escorpión, piedra de esponja, etc.
Dentro ya de la Edad Media, son los médicos europeos los que generan avances
en el conocimiento de estas enfermedades. La figura estelar de la medicina
española de esta época es Francisco Díaz, quien en 1.588, publica un
"Tratado de todas las enfermedades de los riñones, vejiga y orina".
En dicho tratado, atribuye el origen de los cálculos a
"destemplanzas" y es el primero que relaciona la litiasis con los
minerales. Da recomendaciones dietéticas y consejos para el tratamiento del
"mal de piedra", con lavativas, baños, aguas minerales, etc.
Continuando la evolución en el tiempo, nos encontramos con una inglesa,
Johanna Stephen, que trata la litiasis con medicamentos preparados por ella
misma, en secreto, que se pusieron tan de moda, que en 1.739 la Corona compró
las fórmulas, descubriendo que se trataba de una mezcla de plantas digestivas y
diuréticas.
Hasta finales del siglo XIX el estudio de la enfermedad calculosa avanzó
poco en lo concerniente a la terapéutica.
Ha sido, como en tantos otros aspectos de la medicina, el siglo XX, el que ha
producido mayores avances, especialmente en los aspectos clínicos y de
diagnóstico de la litiasis.
Los progresos terapéuticos abarcan desde la moderna farmacología de los
analgésicos y espasmolíticos, hasta la cirugía avanzada, con la reciente
incorporación de la litotricia extracorpórea.
Etipatogenia
LITIASIS RENAL
Su estudio resulta apasionante.
El concepto clásico consideraba la litiasis como debida a la precipitación
de sales, normalmente disueltas en la orina.
El estudio actual es mas amplio. Se considera la litiasis como la
manifestación local de ciertas alteraciones generales del organismo:
metabólicas, de origen hormonal, dieta inadecuada, deficiencias vitamínicas u
otras.
Múltiples han sido los trabajos para tratar de explicar las razones por las
que ciertas personas tienden a formar cálculos.
- Se discute la tipología en relación con la litiasis (Delaux),
considerando que los cálculos de uratos los presentan las personas de carácter
"sanguíneo", los de oxalatos las de temperamento "bilioso"
y los fosfatos las de temperamento "nervioso".
- También se relaciona la litiasis con una afectación sistémica (Baker y
Conelly) semejante al grupo de las enfermedades del colágeno. Por esta razón
se utilizan antiinflamatorios.
Dentro de este aspecto, considerando el origen como una de las alteraciones
metabólicas, se encuadrarían los defectos en el metabolismo de las purinas,
con un aumento en la formación y excrección de ácido úrico.
Igualmente se puede citar como alteración metabólica, el defecto en la
producción por el organismo de coloides, relacionados con el sistema
retículo-endotelial. Esto explicaría, en las personas con tendencia a la
formación de cálculos de sales de calcio, la menor cantidad de calcio coloidal
(asimilable por el organismo) y el aumento relativo de calcio iónico
(metálico) mas propenso a formar sales insolubles.
Otros factores, como las malformaciones de los órganos excretores del
riñón
-pápulas y cálices renales- (Selye), pueden favorecer la formación de
concreciones litiásicas por fenómenos de estasis.
Desde el punto de vista patogénico, se insiste en el papel de las
mucoproteínas séricas y urinarias (Thomas) que están aumentadas en la
litiasis.
En la nefrona se inician cambios, alteraciones, condensaciones y
supersaturaciones de elementos como material celular, macromoléculas
inmovilizadas, plasma, etc., que son el paso inicial para el origen de la
nucleación, precursora de la cristalización y de la litiasis.
En resumen diremos que, una gran diversidad de factores, influyen en la tendencia a la aparición de fenómenos litiásicos:
- Factores constitucionales predisponentes.
- Factores metabólicos.
- Factores dietéticos.
- Alteraciones anatómicas.
- Factores medicamentosos (utilizados para tratar otras dolencias).
|